SEMANA 7
77 segundos Por: Santiago Ballén Tengo que empezar diciendo que esta vez también llegué tarde. Eran las 9:25 aproximadamente. Solo retumbaba en mi cabeza el comentario del profesor “no me siga llegando tarde”. En serio lo intento. De verdad lucho por llegar temprano y respetar la clase, Cobos. Sin embargo, cada vez es más difícil. Pero, Cobos, si lees esto, quiero que sepas que lucho por llegar a tiempo. Cuando entré al salón me desubiqué porque mis amigos no estaban en los asientos usuales. Me acerqué a la última fila del lado derecho. En el primer asiento de izquierda a derecha se encontraba una maleta, pensé que era de Gabriela así que la levante para poder sentarme. Mis amigos me voltearon a mirar y me dijeron que no era de ellos. Camila comenzó a reírse porque, seguramente, mi rostro reflejaba mucha vergüenza. A la persona que le haya quitado la maleta, también quiero que sepas no fue intencional. En la fila de al frente había un asiento así que me dirigí para allá, mi...